Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en mujeres, y muchas aún desconocen su riesgo. Es crucial concienciar sobre la importancia del autocuidado desde la niñez, centrándose en factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes, el colesterol elevado, la obesidad, el sedentarismo y el tabaquismo.
Recomendaciones como dejar de fumar, seguir una dieta mediterránea y realizar ejercicio moderado al menos 150 minutos semanales son esenciales. Además, se debe prestar atención a situaciones particulares como el embarazo y la menopausia, donde los cambios hormonales pueden aumentar el riesgo cardiovascular. Para explorar más, revisa nuestros servicios orientados a la salud cardiovascular.
En el embarazo, condiciones como la preeclampsia y la hipertensión gestacional pueden aumentar significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares a futuro. La diabetes gestacional también eleva el riesgo de diabetes tipo 2 y de eventos cardiovasculares.
En la menopausia, la disminución de estrógenos incrementa el riesgo cardíaco. Sin estos, las mujeres pueden experimentar incrementos en el colesterol y la glucosa, llevando a una mayor predisposición a patologías cardíacas. Aprende a manejar estos riesgos en nuestra sección de servicios especializados.
Existen factores de riesgo predominantes en mujeres, como ciertos desórdenes autoinmunes (ej. artritis reumatoide, lupus sistémico) que aumentan el riesgo de enfermedades coronarias. Identificar y gestionar estos factores es crucial para la prevención cardiovascular.
La Sociedad Española de Cardiología ha desarrollado un consenso multidisciplinar sobre prevención cardiovascular femenina, resaltando la importancia de la prevención desde la adolescencia hasta la menopausia.
Este consenso aborda el riesgo en diversas etapas, desde el aumento del tejido adiposo en adolescentes, hasta el manejo del riesgo durante el embarazo y la menopausia, subrayando la importancia de la prevención secundaria en mujeres que ya han sufrido eventos cardiovasculares. Más información y consejos sobre salud femenina están disponibles en nuestro blog.
En resumen, las enfermedades cardiovasculares son un riesgo significativo para las mujeres, pero hay múltiples estrategias para reducir este riesgo, incluyendo un estilo de vida saludable y atención específica a factores de riesgo en etapas vitales como el embarazo y la menopausia.
La educación y la concienciación sobre estos riesgos son esenciales para prevenir dichas enfermedades, mejorando la salud y el bienestar de las mujeres en general.
Para los profesionales de la salud, es crucial integrar los avances del consenso nacional en sus prácticas diarias, enfocándose en la prevención cardiovascular personalizada y la evaluación continua de los riesgos en cada paciente.
Las intervenciones tempranas, junto con un enfoque multidisciplinar que incluya revisiones periódicas y educación sobre estilos de vida saludables, pueden mejorar significativamente los resultados en la población femenina.
En Laura Barrera Coello, cuidamos de tu salud en cada etapa: control prenatal, revisiones ginecológicas, menopausia y más, con tecnologías como la ecografía 4D.